Amaya elogió la política federal y pidió otra ley de Coparticipación
El intendente de la capital aseguró que el kirchnerismo jerarquizó a los gobiernos locales. "Estamos construyendo un país más justo", aseguró el jefe del Ejecutivo Municipal. Un sutil reclamo de independencia para la administración de los fondos para obras
08 Junio 2012 Seguir en 
El intendente de la capital, Domingo Amaya, levanta orgulloso la bandera del modelo kirchnerista. Por eso, ayer se hizo eco de los logros que ostenta el gobierno de Cristina Fernández. "Estoy seguro de que estamos construyendo un país federal más justo, más equitativo", sostuvo el jefe municipal, al iniciar el segundo día de la IIª Jornada Internacional sobre la Abogacía Estatal y el Control Gubernamental.
Pero, a la vez, Amaya evidenció que no sostiene con tanto entusiasmo el modelo de reparto de los recursos. De hecho, el intendente dejó entrever en la disertación que aspira a lucir con mayor independencia su propia insignia en San Miguel de Tucumán. "Ha habido un fortalecimiento de los gobiernos locales. Pero tenemos que trabajar en una Ley de Coparticipación que refleje esos cambios", disparó con sutileza durante su disertación, titulada "La política federal al servicio del crecimiento provincial".
El evento que organizan la Sindicatura General de la Nación (Sigen); la Procuración General del Tesoro; y el Tribunal de Cuentas de Tucumán, entre otros organismos, está destinado a capacitar profesionales en gestión y control de recursos estatales. Y, en el medio, algunos funcionarios nacionales (el miércoles estuvo el síndico general de la Nación, Daniel Reposo) tuvieron la ocasión de resaltar los objetivos cumplidos por el kirchnerismo en el ámbito económico, social y de infraestructura.
No es nuevo que Amaya está en sintonía con el modelo actual. Pero, por si cabía alguna duda, ayer sentenció: "las políticas federales (de Néstor Kirchner y de Cristina) permitieron corregir las asimetrías, desarrollar las economías regionales y evitar los desarraigos a través de las migraciones a las grandes ciudades".
En ese sentido, sostuvo que muchas familias tucumanas quedaron desmanteladas en el pasado porque sus integrantes iban a probar suerte en Buenos Aires. "Hoy podemos hablar de políticas federales en la salud. Por ejemplo, cuando nos referimos a la vacunación a niñas de 11 años para prevenir el HPV. Y eso es algo que va para todos los sectores de la sociedad, que es inclusivo", dijo el intendente. Luego, enumeró otras áreas del estado, como la asistencia social, infraestructura y la educación.
Una puerta abierta
Amaya no da lugar a segundas interpretaciones cuando habla del kirchnerismo. Sin embargo, en su discurso ayer dejó abierta una puerta para mostrarle al alperovichismo que quiere mayor independencia a la hora de administrar los recursos destinados a la ciudad.
En Tucumán, desde hace casi 10 años, la mayoría de los municipios le cede sus ingresos de coparticipación federal de impuestos a la Provincia. A cambio, el Poder Ejecutivo les paga los sueldos y les garantiza obra pública, mediante los denominados "Pacto Sueldo" y "Pacto Obras". Esto limita el margen de acción de los gobiernos locales. Ocurre que, por ejemplo, además de encargarse de financiar las mejoras en infraestructura en la ciudad (como pavimentación de calles y otras obras), el Gobierno provincial también tiene injerencia sobre dónde y cuándo se ejecutan esos proyectos.
El intendente no se levanta de forma explícita contra el mandatario provincial; de hecho, sostiene que la Casa de Gobierno es la cabeza del proyecto. Sin embargo, con el pedido de ayer de una nueva ley de coparticipación evidenció su postura sobre este sistema de redistribución de ingresos. "Estoy seguro de que no trabajamos para las nuevas elecciones; trabajamos para las nuevas generaciones", cerró su discurso Amaya.
Durante la mañana de hoy se desarrollarán las últimas mesas paneles. En primer lugar, tendrán lugar las de "Ciencia y Tecnología". Está previsto que expongan el director de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Ciencia, Martín Calleja y la representante del Programa Raíces de la misma área, Jimena Juárez. Después, será el turno del vicepresidente del INTA, Francisco Anglesio. También, sobre Justicia, expondrá el presidente de la Corte, Antonio Estofán. Está previsto que del cierre participe el gobernador, José Alperovich.
Pero, a la vez, Amaya evidenció que no sostiene con tanto entusiasmo el modelo de reparto de los recursos. De hecho, el intendente dejó entrever en la disertación que aspira a lucir con mayor independencia su propia insignia en San Miguel de Tucumán. "Ha habido un fortalecimiento de los gobiernos locales. Pero tenemos que trabajar en una Ley de Coparticipación que refleje esos cambios", disparó con sutileza durante su disertación, titulada "La política federal al servicio del crecimiento provincial".
El evento que organizan la Sindicatura General de la Nación (Sigen); la Procuración General del Tesoro; y el Tribunal de Cuentas de Tucumán, entre otros organismos, está destinado a capacitar profesionales en gestión y control de recursos estatales. Y, en el medio, algunos funcionarios nacionales (el miércoles estuvo el síndico general de la Nación, Daniel Reposo) tuvieron la ocasión de resaltar los objetivos cumplidos por el kirchnerismo en el ámbito económico, social y de infraestructura.
No es nuevo que Amaya está en sintonía con el modelo actual. Pero, por si cabía alguna duda, ayer sentenció: "las políticas federales (de Néstor Kirchner y de Cristina) permitieron corregir las asimetrías, desarrollar las economías regionales y evitar los desarraigos a través de las migraciones a las grandes ciudades".
En ese sentido, sostuvo que muchas familias tucumanas quedaron desmanteladas en el pasado porque sus integrantes iban a probar suerte en Buenos Aires. "Hoy podemos hablar de políticas federales en la salud. Por ejemplo, cuando nos referimos a la vacunación a niñas de 11 años para prevenir el HPV. Y eso es algo que va para todos los sectores de la sociedad, que es inclusivo", dijo el intendente. Luego, enumeró otras áreas del estado, como la asistencia social, infraestructura y la educación.
Una puerta abierta
Amaya no da lugar a segundas interpretaciones cuando habla del kirchnerismo. Sin embargo, en su discurso ayer dejó abierta una puerta para mostrarle al alperovichismo que quiere mayor independencia a la hora de administrar los recursos destinados a la ciudad.
En Tucumán, desde hace casi 10 años, la mayoría de los municipios le cede sus ingresos de coparticipación federal de impuestos a la Provincia. A cambio, el Poder Ejecutivo les paga los sueldos y les garantiza obra pública, mediante los denominados "Pacto Sueldo" y "Pacto Obras". Esto limita el margen de acción de los gobiernos locales. Ocurre que, por ejemplo, además de encargarse de financiar las mejoras en infraestructura en la ciudad (como pavimentación de calles y otras obras), el Gobierno provincial también tiene injerencia sobre dónde y cuándo se ejecutan esos proyectos.
El intendente no se levanta de forma explícita contra el mandatario provincial; de hecho, sostiene que la Casa de Gobierno es la cabeza del proyecto. Sin embargo, con el pedido de ayer de una nueva ley de coparticipación evidenció su postura sobre este sistema de redistribución de ingresos. "Estoy seguro de que no trabajamos para las nuevas elecciones; trabajamos para las nuevas generaciones", cerró su discurso Amaya.
Durante la mañana de hoy se desarrollarán las últimas mesas paneles. En primer lugar, tendrán lugar las de "Ciencia y Tecnología". Está previsto que expongan el director de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Ciencia, Martín Calleja y la representante del Programa Raíces de la misma área, Jimena Juárez. Después, será el turno del vicepresidente del INTA, Francisco Anglesio. También, sobre Justicia, expondrá el presidente de la Corte, Antonio Estofán. Está previsto que del cierre participe el gobernador, José Alperovich.
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